Como se trata

El tratamiento del cáncer en los niños incluye la quimioterapia, la radioterapia y la cirugía .El programa de tratamiento necesario en cada caso dependerá del tipo de cáncer, así como de su agresividad, lo extendido que esté y la edad del niño.

La cirugía

La cirugía consiste en la extirpación del tumor, en muchos casos no es posible que sea una extirpación total debido al tamaño o la localización de la tumoración. En ciertos casos, antes de la cirugía se administra quimioterapia y radioterapia para reducir el tamaño del tumor y así facilitar la extirpación completa.
La cirugía es eficaz para combatir los tipos de cáncer en los que solo estén afectadas partes reducidas de la anatomía corporal, como en el osteosarcoma y otros tumores aislados. En cambio en la leucemia o linfoma, la cirugía desempeña un papel poco importante, ya que son canceres que afectan a los sistemas circulatorio y linfático, muy distribuidos por todo el cuerpo, lo que dificulta tratarlos de forma local extirpando un área concreta.

La radioterapia

La radioterapia consiste en una irradiación por un haz de ondas o partículas, similares a las de los rayos X, pero de mayor energía; que destruyen o lesionan las células malignas e impiden que crezcan y se reproduzcan. Pero también destruyen los tejidos normales de manera temporal, por lo que la radioterapia puede tener algunos efectos secundarios como fatiga, náuseas, cambios de piel, etc.
La ventaja es que las células sanas tienen tienen mayor capacidad de regeneración que las cancerosas, así el cuerpo se recupera de los daños ocasionados una vez que se ha eliminado el tumor y se termina el tratamiento.
La radioterapia se administra como tratamiento único o como complemento de la cirugía o la quimioterapia.
Las sustancias que generalmente se emplean son: cesio, cobalto, fósforo, oro, iridio o platino.
Hay dos tipos de radioterapias

 

Radioterapia interna: se utiliza en tumores de cabeza, cuello, cerviz, útero, próstata y piel. Puede administrarse insertando material radioactivo cerca o dentro mismo del tumor durante un período limitado de tiempo (braquiterapia). Se realiza en una sencilla intervención quirúrgica.

Radioterapia externa: se emplean aparatos similares a grandes máquinas de Rayos X, que dirigen la energía radioactiva hacia la zona afectada.

La quimioterapia

La quimioterapia es un tratamiento complementario a través del uso de fármacos, para eliminar las células cancerosas que han quedado en el organismo. Los niños o adolescentes con cáncer suelen recibir la quimioterapia por vía intravenosa ( inyectando en vena) , es la forma más frecuente, por vía oral, esto es, a través de la boca en forma de pastilla, cápsula o solución bebible o por vía intratecal (inyectada en el espacio que rodea a la médula espinal).
Cuando la quimioterapia se administra por vía intravenosa, para evitar pinchar repetidamente una vena, se emplea un dispositivo especial llamado catéter. El catéter se introduce en una vena gruesa y a veces, está unido a un port-a-cath (disco redondo de plástico o metal que se introduce bajo la piel del tórax), siendo por ahí por donde se administran los fármacos.
La quimioterapia se realiza con medicamentos que se denominan antineoplásicos o quimioterápicos. Son tóxicos celulares que actúan sobre las células cancerosas, pero también afecta a algunas células sanas, sobre todo a aquellas que tienen una gran capacidad de crecimiento (células de la sangre, del aparato digestivo, de los cabellos) produciendo efectos secundarios como alteraciones digestivas, de la piel, del cabello y de la médula ósea.

El trasplante de médula ósea

El trasplante es a veces la única posibilidad de curación de muchas enfermedades congénitas, oncológicas y de otro tipo.
Solo un 25-30% de los enfermos tienen un donante familiar compatible. Por eso, en algunos casos, hay que buscar “un donante no emparentado” a través del Registro Internacional de Donantes o R.E.D.M.O.