Tipos de cáncer infantil

Tumores cerebrales

Los tumores cerebrales representan el grupo de tumores sólidos más frecuentes de todos para el grupo de edad menor de 15 años y con más casos entre los 4 y 10 años. La mayoría de los tumores cerebrales no tienen una causa conocida, aunque existen factores de riesgo para el desarrollo de un tumor cerebral en familias con otros síndromes como neurofibromatosis o esclerosis tuberosa. Se constata una mayor incidencia de estos tumores en los pacientes que recibieron radioterapia sobre el cerebro por otras causas, tumorales o no.
Las características de los tumores cerebrales pediátricos son:

  • Suelen cursar un corto periodo de latencia
  • Su crecimiento es rápido, agresivo e invasivo
  • Son poco frecuentes las metástasis cerebrales en tumores primitivos extraneurales en el niño (4%), comparadas con el adulto (25%)
  • Son más quimiosensibles y radiosensibles que los tumores del adulto
  • Presentan mayor tasa de curaciones que los tumores que aparecen en la edad adulta

Los síntomas más habituales son: convulsiones, cefáleas, naúseas, vómitos, irritabilidad, pérdida de equilibrio, cambios en los hábitos de comer o dormir …

Neuroblastoma: tumor de Wilms

El tumor de Wilms o Nefroblastoma es un tumor sólido que se origina en las células de los riñones, cuando afecta a los dos riñones se denomina tumor de Wilms bilateral. La incidencia anual del tumor es de 8 casos por cada millón de niños menores de 15 años. La edad más frecuente de aparición es entre los 3 y los 4 años y se da por igual en niños y niñas. El síntoma más frecuente es el de la presencia de distensión abdominal o la presencia de una masa o nódulo palpable en el abdomen. Otros síntomas, aunque menos habituales son, el dolor abdominal, sangre en la orina, fiebre y en algunos casos hipertensión arterial.

Linfoma de Hodgkin

Los linfomas son células que se desarrollan a partir del sistema linfático y que afectan a los ganglios linfáticos. El sistema linfático forma parte del sistema inmunológico y se encuentra en el bazo, el timo, los ganglios, la médula ósea y ciertas partes de otros órganos, como las amígdalas, la piel, el intestino delgado y el estomago. El linfoma o enfermedad de Hodgkin es una proliferación maligna de células, llamadas de Reed Sternberg o Hodgkin, que se encuentran en los ganglios linfáticos. Representan el 30-40% de los linfomas.
El síntoma más frecuente es el aumento de tamaño de los ganglios (adenopatía), habitualmente no dolorosa y sin signos inflamatorios asociados. El 75% de los niños tienen ganglios palpables, siendo los más habituales los localizados en el cuello y región supracalvicular, seguida de los axilares y menos frecuentes los linguinales. A diferencia del linfoma de No Hodgkin, es poco frecuente el aumento de hígado, bazo o de ambos.
Hay dos tipos diferentes según su histología:

  • El linfoma Hodgkin Predominio Linfocítico nodular (LHPLN)
  • El linfoma Hodgkin clásico (LHC), con cuatro subtipos:
    • rico en linfocitos
    • esclerosis nodular
    • celularidad mixta
    • depleción linfocítica

Sarcoma de Swing y PNET

El Sarcoma de Swing es un tumor que afecta al hueso o al tejido blando. Se origina en las células neurales (sistema nervioso simpático), y no en las células óseas. Se puede producir en cualquier hueso, pero aparece con frecuencia en las extremidades y puede comprometer a los músculos y al tejido blando que rodean al tumor. Los tumores óseos representan el 5% de los tumores infantiles. Los tumores de la familia Swing constituyen el segundo tumor óseo primario por frecuencia en niños. Su incidencia es de tres casos por millón de niños menores de 15 años y por año. Aparecen preferentemente en la segunda década de la vida (64%), pero también aparecen antes de los 10 años de edad.
Los síntomas más frecuentes son:

  • Dolor alrededor de la zona tumoral
  • Hinchazón, enrojecimiento o ambos alrededor de la zona tumoral
  • Fiebre
  • Pérdida de peso y de apetito
  • Fatiga
  • Parálisis, incontinencia o ambos ( si el tumor se encuentra en la región de la columna vertebral)
  • Síntomas relacionados con la compresión de los nervios producida por el tumor (adormecimiento, sensación de hormigueo, parálisis…)

Tumores vasculares

Los tumores vasculares más frecuentes en la infancia son los hemangiomas. Se trata de tumores benignos de las células endoteliales que normalmente recubren los vasos sanguíneos. En los hemangiomas, estas células se multiplican con anormal rapidez y forman vasos sanguíneos adicionales. Suelen aparecer después del nacimiento y crecen rápidamente en el primer año de vida (fase proliferativa). Entonces comienza un proceso de regresión mucho más lento (fase involutiva), esta fase dura alrededor de 7 años. El tumor llega a su final, estado reducido, llamado fase involutiva, después de la cual nunca más volverá a crecer. Son los tumores más comunes en la infancia. Entre un 4 a un 10% de los niños tienen al menos un hemangioma. Son más frecuentes en las niñas (especialmente de piel clara). La causa se desconoce. Son tumores exclusivos de la infancia y nunca se desarrollan en adultos.

Sarcomas- rabdomiosarcoma

Los tumores malignos que se desarrollan en tejidos blandos se denominan sarcomas. Bajo el término de “partes blandas” se incluyen los tejidos que conectan o cubren las diversas estructuras y órganos del cuerpo humano, como son los músculos, tendones, grasa, vasos sanguíneos, nervios, etc.
Según los datos del Registro Nacional de Tumores Infantiles, los sarcomas de partes blandas representan el 7% de todas las neoplasias malignas de la infancia.
El sarcoma o tumor mesenquimal maligno más frecuente en los niños es el Rabdomiosarcoma. La edad media de aparición es a los cinco años y afecta mayoritariamente a los varones. Puede originarse en cualquier parte del organismo y por tanto los signos y síntomas dependen de la localización primaria del tumor. Aunque frecuentemente se encuentran en cabeza y cuello, pelvis y extremidades.

Leucemia linfoblastica aguda

La leucemia es la enfermedad neoplásica más frecuente en los niños, siendo la linfoblástica aguda más común que la leucemia mieloblástica.

Es una enfermedad de la sangre que se caracteriza por el crecimiento excesivo y anárquico de las células procedentes fundamentalmente de la serie blanca (glóbulos blancos).

La leucemia aguda linfoblástica se manifiesta generalmente por síntomas derivados de la ocupación medular por las células leucémicas que impiden el desarrollo de las células normales. Suele aparecer anemia por disminución de glóbulos rojos, hemorragias por la disminución de las plaquetas, y fiebre, relacionada con infección por la disminución de leucocitos normales. La médula ósea al estar llena de células leucémicas causa síntomas como dolores óseos generalizados. El hígado, el bazo y los ganglios pueden estar aumentados de tamaño por ser órganos con capacidad de formación de elementos de la sangre.

Cáncer de tiroides

El cáncer de tiroides es un tumor maligno de las glándulas tiroides (situadas en la base de la garganta). Es raro en la infancia, representa del 3 al 6,3% del total de los casos, constituyendo el 0,5% de los tumores infantiles. En ocasiones es secundario a los tratamientos de quimioterapia y/o radioterapia que se emplearon para curar un tumor anterior. Otras veces es hereditario, dándose en otros miembros de la familia y asociado a otras neoplasias o malformaciones. En el resto ocurre sin una causa previa que lo justifique. Se debe consultar al médico si hay una masa o hinchazón en la parte del frente del cuello o en otras partes del cuello. El pronóstico es muy favorable, consiguiéndose una supervivencia del 90%.

Neuroblastoma

El neuroblastoma es una enfermedad que suele comenzar en el tejido nervioso de la glándula suprarrenal, el cuello, el tórax o la médula espinal. Es más frecuente en los niños menores de un año de edad y en los varones. Ocupa el 2º o 3º lugar entre los tumores sólidos de la infancia. Los síntomas más comunes del neuroblastoma se deben a la presión que ejerce el tumor, según va creciendo, sobre los tejidos cercanos o al cáncer que se disemina al hueso. Estos y otros síntomas pueden ser causados por el neuroblastoma. Otras enfermedades podrían ocasionar los mismos síntomas. Se debe consultar con un médico si se presenta cualquiera de los siguientes problemas:

  • Bulto en el abdomen, el cuello o el tórax.
  • Ojos protuberantes.
  • Círculos oscuros alrededor de los ojos (ojeras).
  • Dolor en los huesos.
  • Estómago hinchado y problemas para respirar en los lactantes.
  • Bultos azulados e indoloros debajo de la piel en los lactantes.
  • Debilidad o parálisis (pérdida del movimiento de una parte del cuerpo).