Que es

El cáncer es una enfermedad crónica, que engloba a varios tumores, con diferente pronóstico y tratamiento. Los tipos de cáncer que predominan en los niños son muy distintos de los que aparecen en el adulto. Hay muchas formas de cáncer, cada una con un comportamiento absolutamente diferente.
El cáncer infantil tiene cada vez más importancia en el ámbito de la pediatría, una de las razones es por ser la segunda causa de mortalidad en menores de quince años. La posibilidad de detectar alteraciones genéticas y moleculares en las células tumorales puede permitir individualizar el riesgo de los pacientes, y así utilizar tratamientos igual de efectivos, pero menos tóxicos.

El cáncer infantil afecta cada año a 138 niños por cada millón de niños menores de quince años. En los últimos años la tasa de supervivencia ha aumentado considerablemente y hoy en día se puede hablar de una curación del 80% en algunos tipos de tumores La detección precoz y el tratamiento integral son las claves del éxito terapéutico.
Es importante identificar los pacientes con enfermedades hereditarias asociadas a un mayor riesgo de tumores, para rechazar exploraciones con objeto de detectar antes el cáncer y aplicar un tratamiento eficaz.

 

el bagaje genético que cada individuo aporta es fundamental en la aparición del cáncer. 

En la regulación del crecimiento celular participan fundamentalmente dos tipos de genes:

Genes humanos normales

  • que favorecen el crecimiento celular (protooncogenes)

Genes que regulan la función de los anteriores

  • (antioncogenes o genes supresores tumorales).
 

La alteración de la organización de estos dos tipos de genes, puede en teoría, originar un cáncer.
Los tumores infantiles pueden manifestarse con alteraciones clínicas a nivel general: fiebre, fatiga, cansancio … o con manifestaciones locales, fundamentalmente en los tumores sólidos por la masa en sí o por efecto de su compresión en las estructuras cercanas.

El tratamiento está basado en radioterapia, quimioterapia y cirugía, siendo las dos primeras con efecto local y la última con efecto general.
En los niños el proceso se produce con más rapidez que en los adultos, debido a que las células tumorales suelen ser embrionarias e inmaduras, y por tanto de crecimiento más rápido y agresivo.

 

Las complicaciones infecciosas son frecuentes durante el tratamiento.